Curl femoral tumbado

Ejercicio de aislamiento, Máquina

Curl femoral tumbado: fundamentos y alternativas

Cara posterior del muslo: Grupos musculares principales implicados Curl femoral tumbado

Grupos musculares principales implicados:
Curl femoral tumbado

El curl femoral tumbado en máquina es un ejercicio eficaz para trabajar la parte posterior de los muslos. Aísla esa musculatura y proporciona un estímulo de entrenamiento intenso. Te tumbas boca abajo sobre el banco de la máquina y flexionas las piernas, sujetas debajo de un rodillo, acercándolas hacia los glúteos.

Sin embargo, ese aislamiento también puede ser una desventaja, ya que el resto de los músculos de las piernas apenas participa. Si quieres trabajar las piernas en conjunto, los ejercicios compuestos son una buena opción.

Entre ellos están las sentadillas, incluidas sus variantes con mancuernas y con barra. Las sentadillas, especialmente con peso añadido, exigen más al sistema cardiovascular porque intervienen más músculos. Esto no tiene por qué ser un inconveniente si buscas mejorar tu condición física general, aunque puede provocar fatiga en entrenamientos largos. Los ejercicios de aislamiento suelen resultar más llevaderos en ese sentido. Aun así, para principiantes suelen ser preferibles los ejercicios compuestos, ya que favorecen un desarrollo más equilibrado de varios grupos musculares.

Si tienes más experiencia, el curl nórdico es una alternativa útil que también trabaja la musculatura del tronco, en concreto el recto abdominal.

Ejecución correcta

Las máquinas de curl femoral tienen distintos diseños. Algunas permiten regular la inclinación de los apoyos y otras tienen un ángulo fijo. La posición de los agarres también puede variar ligeramente.

Son preferibles las máquinas con inclinación regulable, ya que unos apoyos inclinados para las piernas permiten un mayor recorrido y, con ello, un mayor estímulo muscular.

Vídeo explicativo

How to do a Lying Leg Curl

Instrucciones paso a paso

Túmbate boca abajo sobre el banco de la máquina y coloca la cadera donde cambia el ángulo entre los apoyos del tronco y los muslos.

Coloca las piernas debajo del rodillo, de modo que este quede justo por encima de los talones, en la parte baja de las pantorrillas. Ajústalo si hace falta, normalmente con una palanca situada junto al rodillo.

Sujeta los agarres con las manos para estabilizar el tronco.

Lleva los talones hacia los glúteos, iniciando el movimiento desde las rodillas. Mantén quietos la cadera y el tronco.

Continúa el movimiento hasta que notes que la pelvis empieza a perder el apoyo.

Baja el peso de forma controlada, sin llegar a extender por completo las rodillas.

Errores frecuentes

Un error habitual al entrenar con máquinas es utilizar demasiado peso. Elige una carga que te permita mantener la cadera bien apoyada, sin que se despegue del banco. Además, debe ser lo bastante ligera como para completar todo el recorrido de forma controlada y sin balancearte.

Evita también extender por completo las piernas, ya que podrías dañar las articulaciones de las rodillas.